Macron juega con fuego frente a la ultraderecha y persiste en sus políticas neoliberales

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Convencido de la desaparición del “frente republicano”, convierte la campaña entre ambas vueltas en un referéndum sobre su proyecto, alimentando la idea de que el programa neofascista de Le Pen es una alternativa. Para muchos votantes, la candidata ultraderechista de RN se perfila como una especie de baluarte social frente a las políticas de su rival de La República en Marcha.

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Denunciar las mentiras de Marine Le Pen, “sin utilizar la voz de la moralización”. Ésta es la estrategia que ha elegido Emmanuel Macron para la campaña entre las dos vueltas de las elecciones presidenciales para “convencer” a los millones de votantes de Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés) de que su programa es el mejor. Al considerar que “no hubo frente republicano” en 2017, el candidato de La República en Marcha (LREM) persigue el voto de adhesión y pretende conseguir “congregar” en torno a su persona y no contra su contricante.