Municipales en Francia: crisis sanitaria, amateurismo político

Por

Tan pronto como se anunciaron los resultados de la primera vuelta de las elecciones municipales en Francia, el Ejecutivo anunció la posibilidad de aplazar la segunda cita con las urnas. Durante los últimos tres días, el Gobierno ha seguido reforzando las medidas de contención, basándose en las recomendaciones de un consejo científico creado con retraso. A la crisis sanitaria le acompaña ahora una crisis política que Emmanuel Macron no anticipó.

Este artículo es de acceso abierto. La información nos protege Me suscribo

La información llegaba de todos los frentes. Cambiaba hora tras hora, a medida que unos y otros intercambiaban información. El domingo 15 de marzo, un día después de que el primer ministro, Édouard Philippe, anunciara un refuerzo de las medidas de contención para frenar la epidemia de coronavirus en Francia, el Ejecutivo pasó la jornada observando la primera vuelta de las elecciones municipales, en un ambiente marcado por la angustia.

Lógicamente, el escrutinio registró tasas de abstención récords. Y suscitó numerosos interrogantes: ¿por qué el Gobierno decidió mantener las elecciones cuando Francia ha pasado a la fase 3 de la gestión de la crisis sanitaria? ¿Cómo podemos explicar a las personas de más de 70 años, a quienes Emmanuel Macron les pidió que « se quedaran en casa tanto como fuera posible », que podían acudir a las urnas sin miedo?

Estas preguntas fueron planteadas por una gran parte de la clase política. Tras la declaración de Édouard Philippe, casi la mitad de los presidentes regionales, entre ellos Xavier Bertrand (Hauts-de-France) y Valérie Pécresse (Île-de-France), pidieron al mismo tiempo un aplazamiento de las elecciones municipales. El presidente del Senado, Gérard Larcher (Les Républicains), que, antes del discurso del jefe de Estado el jueves por la noche, se había opuesto a suspender el sufragio, también cambió de opinión.

Ministro de Solidaridad y Salud Olivier Véran y Emmanuel Macron, el 3 de marzo de 2020. © AFP Ministro de Solidaridad y Salud Olivier Véran y Emmanuel Macron, el 3 de marzo de 2020. © AFP

« Si el jueves por la tarde nos hubieran dicho que pasaríamos al nivel 3 de la epidemia y que el primer ministro iba a anunciar medidas oficiales el sábado, ciertamente nosotros no habríamos apoyado el mantenimiento de las elecciones », explicó Gérard Larcher en las columnas del diario Le Parisien. « Desde el jueves, no hemos sido informados ni consultados sobre las opciones estratégicas del Gobierno ni sobre el aplazamiento de las elecciones », denunció también el primer secretario del Partido Socialista (PS) Olivier Faure.

Estas observaciones fueron inmediatamente contestadas por los miembros de la mayoría, que señalaron con una única herramienta, la de los elementos del lenguaje, el doble discurso de la oposición. « ¡Qué farsa! Las mismas personas que piden el aplazamiento de la apertura de los colegios electorales a solo unas horas del inicio del escrutinio, o bien se callaron valientemente hace 48 horas o bien gritaban sobre la manipulación electoral cuando se estudiaba el aplazamiento », lanzó Aurore Bergé, diputada de la formación macronista La République en Marche (LREM), en Twitter.

A pesar de las precauciones sanitaria previstas para tranquilizar a quien deseara acudir a las urnas, los miembros del personal médico pidieron a los votantes que se quedaran en sus casas. Es el caso, en particular, del doctor Rémi Salomon, presidente de la Comisión Médica del Establecimiento de la AP-HP (Asistencia Pública – Hospitales de París), quien consideró que había que « aplicar la contención máxima desde ya ». El mismo sábado, en un tribuna publicada en Atlantico, unos quince médicos pidieron al presidente de la República que aplazara la votación.

Sin embargo, a la salida de su colegio electoral en Le Touquet (Pas-de-Calais) el domingo a mediodía, Macron volvió a asegurar que era « legítimo, como nos repitió ayer nuestro comité científico, poder salir a votar respetando las precauciones establecidas ». « Vamos a seguir haciendo la compra, por lo que era legítimo poder salir a votar », insistió, considerándose el « garante de la seguridad, de la salud de nuestros conciudadanos, pero también de la vida democrática de nuestro país ».

Pero el refuerzo de las medidas de contención, decidido en 48 horas, y el cambio de tono al más alto nivel del Estado siguen siendo completamente incomprensibles. Y más aún cuando altos funcionarios de la mayoría parlamentaria, como el presidente de MoDem François Bayrou, hicieron saber que estaban en contra de mantener la votación a partir del jueves. Detrás de esta situación, algunos incluso detectan disensiones entre los dos jefes del Ejecutivo.

« Es siempre la misma historia –lanza una persona cercana al primer ministro-. Estas decisiones, las toman en tándem. Se interrogaron entre ellos y preguntaron a los expertos científicos. Y entonces decidieron seguir adelante con ello ». Al hacerlo, el Gobierno se ha puesto en una situación peligrosa, ya que ahora no es seguro que la segunda vuelta pueda organizarse el próximo domingo.

A mitad del mismo día, un ministro confirmó a Mediapart que « todas las opciones estaban abiertas », si bien subrayó que la participación era « muy fuerte » y las medidas de salubridad estaban siendo « muy respetadas ». Si bien el número de personas infectadas continúa aumentando, se entiende que el tema será reevaluado con las autoridades sanitarias en las próximas horas. También se consultará a los representantes de las fuerzas políticas, como indicó Édouard Philippe el domingo por la tarde.

La hipótesis de organizar un consejo de defensa fue anunciada por algunos consejeros el pasado lunes, antes de ser desmentida por el Palacio del Elíseo al JDD. Emmanuel Macron no descarta volver a hablar ante los franceses en los próximos días. Muchos apuestan por el anuncio de medidas de contención aún más drásticas, pero en el seno del Ejecutivo se asegura que nada está decidido por el momento. « Si se produce un deterioro de la situación sanitaria, ésta debe prevalecer sobre todas las demás consideraciones », dijo el ministro de Economía Bruno Le Maire en France 2. Antes de añadir: « La situación se está deteriorando para nuestros compatriotas ».

No hay movilización sin confianza
No hay confianza sin verdad
Apóyanos