Hasta el final, un quinquenio marcado por los escándalos

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No deja de ser una de las paradojas del quinquenio de François Hollande: hasta las últimas semanas previas a su partida, el mandatario de la « República ejemplar » debe hacer frente a la imputación de personas de su entorno y de sus ministros. De Jérôme Cahuzac, ex ministro de Economía y Finanzas, condenado por fraude fiscal y blanqueo, pasando por Bruno Le Roux, ex ministro del Interior, investigado por la Fiscalía por una supuesta malversación de fondos públicos y ocultación. 

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« Yo, como presidente de la República, me aseguraré de que mi comportamiento sea ejemplar en todo momento ». Hace cinco años de estas declaraciones. François Hollande estaba en campaña y prometía una ruptura moral y ética después del quinquenio de Nicolas Sarkozy. Es verdad que nunca ha estado en el punto de mira de la Justicia por ningún escándalo. Sin embargo, su legislatura se ha visto marcada por los escándalos que han salpicado a sus colaboradores, por las confesiones de Jérôme Cahuzac [exministro de Economía y Finanzas], pasando por la dimisión del ministro del Interior Bruno Le Roux el pasado martes 21 de marzo.