La intoxicación, el arma de destrucción masiva de Netanyahu

Por

Después de criticar el acuerdo nuclear iraní para obtener de Estados Unidos un aumento de la ayuda militar a Israel, el primer ministro israelí trata de imponer la idea de que existe un vínculo entre el terrorismo del Estado Islámico y los últimos ataques palestinos para justificar el abandono del proceso de paz.

Acceso a los artículos es sólo para suscriptores.

El área de Urbanismo de Jerusalén dio el visto bueno, el pasado 16 de diciembre, a la construcción de 891 nuevas viviendas en la colonia urbana de Gilo, al sur de la ciudad. Una vez finalizadas las obras, los edificios se sumarán a los múltiples asentamientos levantados por Israel en la periferia de Jerusalén, pero en territorio palestino, lo que va a aumentar la división –tal y como desean los urbanistas-estrategas israelíes– entre Jerusalén Este y Cisjordania. Esta decisión llega después de que, en abril, las excavadoras arrasaran el bosque de las montañas de Belén, donde darán comienzo las obras; una decisión municipal que confirma un asunto político paralizado en 2012 y cuya aprobación final tendría que haberse hecho pública a principios de noviembre de 2015.