La hambruna amenaza Afganistán seis meses después del asalto talibán al poder

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El nuevo régimen de Kabul parece vacilar constantemente entre el endurecimiento de la represión y un ligero pragmatismo, lo que dificulta la llegada de ayuda internacional. El colapso económico del país desde que los talibanes tomaron el poder llevó a Washington a congelar 9.500 millones de dólares en activos del Banco Central Afgano.

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En Bamiyán, la capital de Hazarajat, la gran provincia del centro de Afganistán, famosa por los dos budas gigantes destruidos por los talibanes en 2001, el puñado de arqueólogos afganos que hacían lo posible por salvar lo que queda del patrimonio de la región acabó huyendo. Los talibanes asaltaron sus oficinas cuando, poco después de la toma de Kabul el 15 de agosto de 2021, entraron en la pequeña ciudad, que no había ofrecido resistencia.