Los europeos retrasan las decisiones sobre la evasión fiscal por falta de consenso

Por

A pesar de las últimas propuestas, los avances a nivel europeo para detener la evasión fiscal en los últimos tiempos han sido escasos. Los dirigentes europeos han trasladado las decisiones verdaderamente importantes a la próxima cumbre de diciembre. Cada año escapan de las cajas europeas 1.000 millones de euros por esta causa.

Artículo en acceso libre. Descubre y lee todo en Mediapart Abonarse

Nicolas Sarkozy creyó haber dado con la fórmula para derrotar a los evasores fiscales después de la reunión del G-20 de Londres del año 2009. « Los paraísos fiscales han llegado a su fin », declaró entonces. Su sucesor en el Elíseo, François Hollande, ha lanzado este miércoles 22 de mayo un lema mucho más prudente tras el último Consejo Europeo, indicando que « la opacidad está en vías de extinción ».

Lo cierto es que, a pesar de las últimas propuestas, los avances a nivel europeo sobre esta materia en los últimos tiempos han sido escasos. La Unión Europea ha confirmado que da lástima ponerse a la cabeza del combate internacional contra el secreto bancario, puesto que se enfrenta a la difícil tarea de unificar 27 sistemas tributarios diferentes. Luxemburgo y Austria, principalmente, son los dos países que se encargan de frenar cualquier alternativa saliente que vaya en la dirección de la transparencia. Con este escenario, los dirigentes reunidos en Bruselas se han visto forzados a trasladar las decisiones verdaderamente importantes a la próxima cumbre de diciembre.

Incluso el jefe de la Comisión, José Manuel Durão Barroso, ha reconocido que el nivel europeo no es el más apropiado para intentar combatir tan grave problema. « Más allá de lo que se puede hacer a los niveles nacionales o europeos, la UE debe promover estándares internacionales, en el seno de G-8 en particular, pero también en el G-20, la OCDE y en otros muchos entes internacionales. »

Un diplomático europeo ha ratificado la postura de Barroso al asegurar que aunque « se han producido avances fiscales, la discusión no ha llegado a su fin. Las diferentes modalidades fiscales obligan a que tengamos que movernos en pequeños pasos ». Por primera vez desde el estallido de la crisis, los representantes europeos no han hablado sobre el modo de reducir los gastos, como en cada reunión que se celebra en Bruselas, sino acerca de las técnicas que permitirían aumentar los ingresos fiscales.

Sobre el papel, la meta es ambiciosa : intentar repatriar una parte de los 1 000 millones que escapan de las cajas de los Estados europeos cada año a causa de la evasión fiscal, según las últimas estimaciones de la Comisión. « Esto significa 2 000 euros al año por ciudadano, cuatro veces el presupuesto dedicado por la UE a educación », ha calculado Martin Schulz, el presidente del Parlamento Europeo. Según las últimas evaluaciones de Bercy –el Ministerio de Finanzas–, este constante lucro supone para el Gobierno francés dejar de recaudar entre 60 y 80 millones de euros anuales.

Jean-Claude Juncker, premier ministre luxembourgeois, à son arrivée au conseil. ©CE Jean-Claude Juncker, premier ministre luxembourgeois, à son arrivée au conseil. ©CE

En el corazón de las discusiones se encuentra el intercambio automático de informaciones a nivel supraestatal, considerada la técnica más eficaz para acabar con los paraísos fiscales. Con ello, cada país se compromete a entregar a sus homólogos una vez al año informaciones acerca de las cuentas bancarias abiertas por los contribuyentes extranjeros. Esta es una manera drástica de poner fin a la existencia de cuentas no declaradas más allá de las fronteras nacionales. El G-20, junto con la OCDE, trabaja actualmente para reconocer internacionalmente el intercambio automático de información.

Tras la entrada en vigor en 2005 de la Directiva europea del Ahorro, todos los Estados de la Unión han cumplido el trasvase de archivos salvo dos : Austria y Luxemburgo, que gozan de un régimen derogatorio puesto que simplemente envían información bajo demanda previa. Lógicamente, los dos mismos países reacios a aceptar la revisión de la Directiva del Ahorro.  

Ante el escándalo « OffshoreLeaks » y el caso Cahuzac, Luxemburgo, bajo presión, había dado a entender que estaba dispuesta a acabar con el secreto bancario. Pero poco después, el Gran Ducado ha retrocedido hasta llegar a la misma posición que antes : no hablar de comprometerse sobre un intercambio automático de informaciones en el seno de la UE, mientras la Unión no obtenga, por parte de « Estados terceros » como Suiza o Andorra, condiciones idénticas. En definitiva : si Suiza no se mueve, nosotros tampoco. Ambos países « mantienen sus exigencias », reconoció recientemente François Hollande.

Desde este punto de vista, la reunión de la Cumbre Europea de esta semana ha desembocado en un compromiso como sólo Herman Van Rompuy, presidente del Consejo, sabe confeccionar : La UE va a negociar « cuanto antes » con Suiza, prometiendo la adopción de la directiva revisada sobre el ahorro para la reunión de diciembre, se indica mediante un comunicado. Al mismo tiempo, desde los órganos europeos se trabajará para « ampliar » durante el mes de junio el intercambio automático de información entre los diferentes países.

Continùa leyendo en Mediapart Acceso ilimitado al periódico participación libre en el club Abonarse