David Beckham, detrás del mito

Por , y MICHEL HENRY

El astro del fútbol se ha negado, durante mucho tiempo, a contribuir económicamente con el fondo humanitario del que debería ser el principal donante. También intentó que Unicef le reembolsara unos gastos en los que no había incurrido. Para la estrella británica, la causa humanitaria es, ante todo, un trampolín para sus negocios personales. Los documentos de Football Leaks descubren el rostro menos conocido de una estrella que sueña con convertirse en sir, pero a quien le niegan el título por sus problemas fiscales.

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En febrero de 2015, para conmemorar los 10 años de colaboración con su embajador David Beckham, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) lanzaba el proyecto Fondos 7 -en alusión al número que lucía en la camiseta el exfutbolista-. De este modo, la estrella británica pasaba a contar con un fondo a su nombre, del que tenía que haber sido el principal donante, puesto que la idea era que su imagen alentase a los particulares a hacer donaciones, como él. Eso sí, cada uno en la medida de sus posibilidades « para proteger a millones de niños ». Y precisaba: « Es el momento de que haga todo lo que esté en mi mano para ayudar a los niños de todos los rincones del globo ».