La política expansionista y neorreaccionaria de Donald Trump, ilustrada por el secuestro del presidente venezolano, ataca a todos los ciudadanos del planeta. Las sociedades europeas, abandonadas por sus líderes, no tienen más remedio que movilizarse para defender sus principios de igualdad y justicia social.
Las inundaciones que ha sufrido la Franja de Gaza se suman a la devastación que reina en ese territorio palestino. ¿Por qué el mundo permanece en silencio? ¿Quién tendrá que rendir cuentas algún día?
En 2025, la ultraderecha siguió avanzando con fuerza en numerosas elecciones en Europa y en todo el mundo. Un auge que tiene su origen en el debilitamiento de sus adversarios, pero también en una dinámica propia de negación y violencia.
El levantamiento contra el alto coste de la vida que ha comenzado en el gran bazar de Teherán, se ha extendido rápido a las universidades y luego a todo el país. Tras el anuncio de las primeras víctimas, Donald Trump ha amenazado con intervenir para ayudar a la población.
La capital de Venezuela amaneció conmocionada tras los bombardeos en toda la ciudad y el secuestro del jefe del Estado por tropas estadounidenses. Crónica de una jornada de angustia en la capital, donde los habitantes se preparan para lo peor.
Arrastrados por la burbuja de la IA, los hogares estadounidenses han visto cómo sus facturas de electricidad se han disparado en los últimos tres años. La Casa Blanca observa cómo se acentúan las desigualdades, pero cree que regresar a energías fósiles remediará desequilibrios estructurales del mercado.
La izquierda, enardecida por el ejemplo de Zohran Mamdani, sueña con un avance en las elecciones de medio mandato previstas para noviembre. Sin embargo, en su seno se alzan voces para no perder la intransigencia frente al Partido Demócrata.
En el sur del país participaron más de dos mil mujeres en una maratón prohibida y en Teherán proliferan los cafés para jóvenes. Mientras tanto, la premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi ha sido brutalmente golpeada y detenida de nuevo en Mechhed.
El parlamento argelino aprobó el 24 de diciembre una ley que criminaliza la colonización francesa y exige reparaciones. París lo considera una nueva afrenta diplomática, pero esa ley se inscribe en un movimiento de aspiraciones de justicia reparadora en África.
En el Centro de Coordinación Civil y Militar gestionado por EEUU, soldados, diplomáticos y trabajadores humanitarios negocian el futuro de Gaza. En ese centro no hay ningún palestino, y no se cuestiona la política israelí de aniquilación del enclave.